Blog

Posicionamiento sobre la dirección de zonas básicas de salud y cargos de gestión sanitaria

13:53 28 abril en Noticias, Noticias destacadas
COIBA y ABIC instan a avanzar hacia un modelo en el que los cargos directivos se asignen en función de méritos, competencias y formación en gestión, por encima de la titulación de origen

 

Con motivo de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de las Illes Balears que anula una resolución del director gerente de Atención Primaria de Mallorca por la que se convocaba la provisión de una plaza de director/a de Zona Básica de Salud, en la que se designaba a una enfermera para dicho puesto, el Col·legi Oficial d’Infermeres i Infermers de las Illes Balears (COIBA) y la Associació Balear d’Infermeria Comunitària (ABIC) queremos trasladar nuestro posicionamiento de forma clara, responsable y constructiva.

En primer lugar, ambas instituciones queremos subrayar que nuestro objetivo no es, en ningún caso, generar confrontación entre profesionales sanitarios. Muy al contrario, defendemos un modelo basado en la colaboración, el respeto mutuo y el trabajo conjunto, pilares esenciales para garantizar una atención sanitaria de calidad a la ciudadanía.

Dicho esto, consideramos necesario poner de manifiesto que la organización y dirección de los equipos de Atención Primaria constituyen funciones de carácter fundamentalmente gestor y organizativo, orientadas a la coordinación de recursos humanos, materiales y asistenciales, y no exclusivamente a la práctica clínica médica. Por ello, dichas funciones deben estar vinculadas a las competencias específicas en gestión sanitaria, liderazgo, planificación, toma de decisiones y trabajo en equipo, independientemente de la titulación profesional.

En este sentido, la realidad actual del sistema sanitario evidencia un modelo asistencial multidisciplinar, en el que los distintos profesionales sanitarios, y en particular las enfermeras, han fortalecido su liderazgo en los ámbitos clínico y organizativo.

De hecho, en nuestra comunidad autónoma tenemos enfermeras que desempeñan funciones de dirección de zona básica de salud, así como en puestos de gerencia y subdirecciones asistenciales, y que ejercen sus funciones con plena normalidad, eficacia y reconocimiento institucional. Esta experiencia práctica demuestra que la capacidad para liderar equipos no depende de la titulación de origen, sino de la formación, experiencia y competencias en gestión.

Por otro lado, resulta especialmente relevante señalar que muchas de las interpretaciones restrictivas, como las que recoge la mencionada sentencia, se sustentan en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), aprobada en 2003. Se trata de una normativa que responde a un contexto sanitario muy diferente al actual y cuya reforma lleva años planteándose para adaptarla a la evolución de las profesiones sanitarias y a los nuevos modelos asistenciales. Basar decisiones organizativas actuales en una normativa con más de dos décadas de antigüedad, no plenamente adaptada a la realidad presente, puede conducir a conclusiones que no reflejan adecuadamente el funcionamiento real del sistema sanitario ni sus necesidades futuras. Por ello, es urgente adecuar la normativa, actualmente obsoleta, a la realidad actual para evitar que vuelva a suceder

Más allá del debate competencial, consideramos  fundamental situar el foco en lo verdaderamente relevante: la calidad de la atención a las personas y la eficiencia del sistema sanitario. Los modelos de liderazgo deben orientarse a optimizar la organización de los recursos y la máxima coordinación entre profesionales, ya que ello redunda directamente en mejores resultados en salud, mayor accesibilidad y continuidad asistencial. Limitar el acceso a estos puestos a una única categoría profesional supone una interpretación restrictiva que no se ajusta a la evolución del sistema sanitario ni a las necesidades actuales de organización y eficiencia. Asimismo, este tipo de limitaciones puede suponer un retroceso en el desarrollo profesional, en la optimización de recursos y en la necesaria transformación de los modelos de liderazgo en sanidad, que deben orientarse hacia estructuras más flexibles, colaborativas y basadas en competencias.

Con todo ello, COIBA y ABIC  reclamamos:

– El reconocimiento efectivo de la capacidad de las enfermeras para acceder a puestos de dirección y gestión.

– La necesidad de avanzar hacia un modelo en el que el puesto de Director/a de ZBS se asignen en función de méritos, competencias y formación en gestión, y no exclusivamente por titulación. La actualización de la normativa vigente para adaptarla a la realidad actual del sistema sanitario.

– El respeto a la realidad organizativa existente, que ha demostrado resultados positivos en términos de funcionamiento y calidad asistencial.

Finalmente, COIBA y ABIC reiteramos nuestro compromiso de seguir trabajando con responsabilidad, vocación de servicio y voluntad de diálogo, colaborando con todos los agentes implicados para defender el desarrollo de la profesión enfermera y avanzar hacia un sistema sanitario más eficiente, equitativo y centrado en las personas, basado en modelos de liderazgo abiertos, competenciales y adaptados a los retos presentes y futuros.